|
La IV Cumbre de las
Américas tuvo lugar en Mar del Plata, Argentina el pasado 4 y 5
de noviembre de 2005. En esta oportunidad, los mandatarios de la
región se dieron cita para discutir el tema:”Crear Trabajo para
Enfrentar la Pobreza y Fortalecer la Gobernabilidad Democrática
en las Américas”.
El
Proceso de Cumbres, desde su inicio en 1994, ha promovido el
diálogo y el consenso hemisférico en torno a temas fundamentales
para la región. Los resultados emanados de la IV Cumbre
evidencian la importancia que los gobiernos le otorgan a la
acción colectiva con el fin de diseñar programas y definir
mecanismos de financiación de los mismos para afrontar las
necesidades de nuestros pueblos.
En el
año 2004, el gobierno de Argentina tomó el liderazgo de la IV
Cumbre y propuso el tema de la misma. Desde entonces, los
Coordinadores Nacionales de Cumbres de los 34 países que forman
parte del proceso, debatieron el contenido de la
Declaración, el
Plan de Acción de Mar del Plata
y de un
conjunto de comunicados,
que fueron los documentos
oficiales emanados de la Cumbre.
El
primero de ellos, la Declaración de Mar de la Plata, presenta la
visión de los 34 gobiernos de cómo se deben enfrentar los mayores
desafíos en la creación de empleo y el fortalecimiento de la
democracia. Las iniciativas recogidas en la Declaración, hacen
referencia a los temas de: crecimiento con empleo; trabajo para
enfrentar la pobreza; formación de la fuerza laboral; las micro,
pequeñas y medianas empresas como motor de crecimiento del
empleo; el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática y un
marco para la creación de trabajo decente.
El Plan
de Acción contempla cada una de las áreas de la Declaración desde
tres perspectivas: compromisos nacionales, cooperación
hemisférica y organismos internacionales. Los Jefes de Estado y
de Gobierno definieron acciones concretas para promover el
desarrollo a través de la generación de empleo, incremento de la
participación ciudadana en el ámbito laboral, promoción de la
cooperación entre los gobiernos; fomento del dialogo social
inclusivo y estimulo a la inversión en áreas clave para la
creación de trabajo, entre otras.
Algunos
de los compromisos asumidos por los mandatarios reunidos en Mar
del Plata incluyen: la iniciativa de continuar instrumentando
políticas macroeconómicas sólidas, de estimular el aumento del
ingreso y de proteger los derechos de los trabajadores.
Igualmente, se alentó la implementación de políticas activas que
generen trabajo decente, combatan la discriminación de género, el
racismo, la intolerancia y el trabajo forzoso. El fomento de la
igualdad de oportunidades de empleo para todos, la necesidad de
proteger al migrante y a los menores de toda forma de explotación
económica, y la cooperación en la lucha contra las enfermedades
crónicas, emergentes y reemergentes fueron también, parte del
consenso alcanzado por los líderes de la región.
Las
micro, pequeñas y medianas empresas (PyMES) tuvieron un lugar
especial en los textos de la Cumbre. Al respecto, se adoptaron
iniciativas tales como: facilitar la participación de las PyMES
en el mercado interno y el comercio internacional, fomentar el
desarrollo de capacidades empresariales y competencias técnicas
de las mismas y respaldar los esfuerzos de los bancos
multilaterales para el fortalecimiento de dichas empresas.
Destacaron así el rol del sector empresarial como componente
fundamental para el crecimiento económico, y la intensificación
de esfuerzos para dar cumplimiento a los compromisos asumidos en
la Cumbre del Milenio.
Otro
aspecto considerado por los mandatarios fue la creación de un
marco para la creación de trabajo decente, el cual abarca:
políticas fiscales que fomenten el crecimiento equitativo; el
clima comercial que atraiga la inversión y fomente la
competencia; la regulación necesaria para incorporar al sector
formal, el sector informal y la consideración de políticas
públicas para el desarrollo integral y sostenible.
En el área de fortalecimiento de la gobernabilidad democrática,
los líderes del Hemisferio reiteraron el compromiso con la
importancia de la Carta de la OEA, la Carta Democrática
Interamericana y la Declaración de Florida. A su vez, alentaron
una mayor participación ciudadana; comprometieron sus esfuerzos
en la lucha contra la corrupción y el terrorismo y destacaron la
necesidad de continuar fortaleciendo el Sistema Interamericano de
Derechos Humanos.
››
Más
Información |